10.8.09

Pasado pesado



Sé que no debería seguir robándole a Montt, pero ¡es tan bueno!

4.8.09

Sobre lo confesional

Amigo lector: no se te ocurra entretejer tu vida con tu literatura. O mejor sí; padecerás lo tuyo, pero darás algo de ti mismo, que es en definitiva lo único que importa. No me interesan los autores que crean laboriosamente sus novelones de cuatrocientas páginas, en base a fichas y a una imaginación disciplinada; sólo transmiten una información vacía, triste, deprimente. Y mentirosa, bajo ese disfraz de naturalismo. Como el famoso Flaubert. Puaj.

(Mario Levrero, en La novela luminosa).

2.8.09

Espacioso jardín, dueño directo

Hace algún tiempo llegué al sitio de Michael Wolf, me estremecí con sus ensayos fotográficos de China y luego lo olvidé, como sucede con la mayoría de las cosas que uno hace en la web. Presten especial atención al proyecto "Architecture of density", a "Hong Kong 100x100" y a "Hong Kong: the back door". Quien después de ver las fotos no se haya quedado con una profunda sensación de angustia, ajenidad y claustrofobia, que tire la primera piedra.

31.7.09

Víctor Sueiro me habló

Tuve un sueño devastador, larguísimo, de ésos que parecen durar la noche entera sin interrupciones, o con los breves saltos en los que, de pronto, se pasa de caminar por la calle a estar sentado en una silla, o hay un cambio de cámara, o desfilan personajes nuevos y desconocidos que no son nadie aunque se sepa exactamente quiénes son. "No era él, pero en realidad era él", es la frase más repetida cuando se cuenta un sueño. Devastador por lo explícito, por lo innecesario de la interpretación, por la certeza de verme en el futuro o en la muerte. No sé si hablé dormida, si grité, si lloré, o si la cinta de la película se desenrolló silenciosa dentro de mí, pero lo que supe al despertar fue que, a la manera de una señal, todo mi cuerpo estaba rogándome que juntara de una vez la fruta podrida sobre los platos, la metiera en una bolsa negra y la echara al incinerador.

28.7.09

Sin título

Como Juana de Arco, castigada
por invocar a Dios, igual obstinación
la que persiste, atada con sí misma,
aún en el fuego. No es piedad,
o tal vez es piedad, y tan monstruosa
que a la piadosa la convierte en víctima.
El castigo se ejerce aquí, en la Tierra,
oculto tras la forma del amor.

De un librillo que estoy armando, a un ritmo demasiado lento.

24.7.09

Virginidad

Robado de: dosisdiarias

21.7.09

Divine divas

En este Flickr hay centenares de fotos vintage de la revista Vogue. No es por negarles entidad a las nuevas generaciones de divas, pero... con Perón estábamos mejor.


Nuestro derecho a las drogas

Cada vez que leo a Thomas Szász me debato internamente entre el total acuerdo y un desacuerdo todavía más profundo. Hay una lógica irrefutable en él, que interroga por qué el Estado y la élite médica tiene la facultad de recetar psicotrópicos e incluso de medicar contra su propia voluntad a sujetos considerados "locos" y sin embargo, el consumo de drogas consciente y racional es ilegal y combatido como un peligro social. "Anti­guamente, la Iglesia regulaba las relaciones de los hombres con Dios; de la misma forma, la medicina regula hoy las relaciones del hombre con su cuerpo", dice Szász, y contra ello y otras tantas afirmaciones más, es poco lo que se puede discutir. Por eso, aunque adhiero a que el acceso a las drogas debe ser un derecho como cualquier otro, tan reconocible y legítimo como a elegir la alimentación, los libros que se leen o la cantidad de hijos que se crían, el punto está en repensar si, en verdad, su uso nos da paso a un espacio de autonomía o si la militancia a su favor es sólo un lugar común de "lo que debe decir un progresista". Consumir sustancias, aunque sean legales, como desinhibidores sociales, ¿es libertad? Resolver situaciones cotidianas de angustia o tristeza apelando a la supresión o excitación de la química del cerebro ¿es libertad? Recuerdo la pastilla de soma de Un mundo feliz y, otra vez, pienso que no.

16.7.09

El ojo que todo lo ve

Tiemblen: Facebook pertenece o entrega información de usuarios a los servicios de inteligencia. Es un hecho no comprobable, de acuerdo, pero ¿por qué desperdiciarían semejante paquete de datos que responden a un nivel ciertamente alto de "verosimilitud", con la facilidad de la búsqueda, categorización y clasificación, nombre y apellido, rostro y lugar de residencia? No es necesario estar preso para ser vigilado por el gran panóptico: la máxima licencia para hablar de uno mismo es, como paradoja, el ojo de la cárcel.

14.7.09

Le marxisme appliquée à la vie

Toda situación de conflicto, por más incómoda que resulte, representa un progreso en su resolución, más tarde o más temprano. No sólo la historia de la humanidad, en abstracto, se nutre de la lucha de intereses: también la vida cotidiana, el amor y el trabajo necesitan de conflicto para avanzar, reproducirse y, por qué no, desaparecer.